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Barajas de 24, 36 y 52 cartas en el Durak

El Durak se juega con tres barajas distintas y cada una es prácticamente un juego aparte. La de 36 cartas (del 6 al as) es la estándar. La de 24 (del 9 al as) es la partida corta: solo seis valores, así que casi cualquier carta que caiga tiene compañía y las rondas se llenan enseguida — y, muy importante, limita la mesa a cuatro jugadores, porque no hay cartas para más. La de 52 (del 2 al as) es la larga: trece valores, mucho mazo por robar y la única cómoda para cinco o seis personas.

Lo que cambia entre ellas no es la proporción de triunfos —siempre es un palo de cada cuatro, o sea la cuarta parte de la baraja—, sino tres cosas: cuántos triunfos hay en total, cuánto pesa una mano de seis cartas dentro de la baraja y cuánto mazo sobra después del reparto. Ahí está toda la diferencia.

Las tres barajas cara a cara

24 cartas 36 cartas 52 cartas
Cartas del 9 al as del 6 al as del 2 al as
Valores distintos 6 9 13
Triunfos en total 6 9 13
Copias de cada valor 4 4 4
Jugadores 2–4 2–6 2–6
Una mano de 6 es… la cuarta parte de la baraja la sexta parte la octava parte
Rondas cortas y densas equilibradas largas, con ataques pobres
Duración partida rápida la de referencia la más larga

La fila de los valores distintos es la que más manda. Con seis valores, cualquier carta que pongas en la mesa tiene tres hermanas repartidas entre cuatro manos: añadir cartas es facilísimo y defenderse sale caro. Con trece valores, tu carta es muchas veces hija única en la mesa: los ataques se quedan en una o dos cartas y una ronda entera puede pasar sin que nadie tenga nada que echar.

Cuánto mazo queda después de repartir

Esta es la cuenta que casi nadie hace antes de sentarse, y explica más de la partida que ninguna otra. Cada jugador recibe seis cartas, así que:

mazo = baraja − 6 × jugadores

Jugadores Baraja de 24 Baraja de 36 Baraja de 52
2 12 24 40
3 6 18 34
4 0 12 28
5 6 22
6 0 16

Los dos ceros de la tabla son casos límite de verdad:

  • Baraja de 24 con cuatro jugadores: 4 × 6 = 24, el reparto se come la baraja entera.
  • Baraja de 36 con seis jugadores: 6 × 6 = 36, exactamente lo mismo.

En ambos casos no queda absolutamente nada por robar y la partida empieza directamente en el final de partida: cada carta que recoges se queda contigo para siempre, y no hay ninguna ronda barata en la que mejorar la mano. Es una modalidad legítima y bastante brutal, pero conviene elegirla a propósito y no descubrirla en el primer reparto.

Un escalón menos duro es la fila de arriba: cinco jugadores con baraja de 36 dejan seis cartas de mazo, es decir, una sola ronda completa de reposición. Si en tu grupo sois cinco o seis, la baraja de 52 no es un capricho, es lo que hace que exista una partida.

Qué se juega distinto en cada baraja

Baraja de 24 — todo el mundo tiene tu carta

Seis valores y seis triunfos. Con cuatro jugadores, además, todas las cartas están en las manos desde el primer segundo: no hay información oculta en el mazo, solo repartida entre rivales. Consecuencias prácticas:

  • Contar es realista de verdad. Cuando has visto tres nueves, sabes exactamente dónde está el cuarto: en la única mano que queda.
  • Las rondas llegan al techo de la mesa con facilidad, así que recoger la mesa es carísimo desde la primera mano.
  • Los seis triunfos deciden la partida entera. Quien reparta dos o tres triunfos altos en la mano inicial parte con una ventaja que se nota.
  • Es la baraja ideal para un duelo rápido o para enseñarle el juego a alguien: se acaba en pocos minutos.

Baraja de 36 — el estándar por algo

Nueve valores, nueve triunfos y, con dos, tres o cuatro jugadores, un mazo que da para varias rondas de reposición. Es el equilibrio: hay suficiente mazo como para que la primera mitad de la partida sea de construcción de mano y suficientes valores repetidos como para que los ataques largos existan. Todos los ejemplos de las reglas del Durak clásico y de la estrategia están pensados sobre esta baraja.

Baraja de 52 — trece valores y mucho aire

Trece triunfos son muchísimos en términos absolutos: es raro llegar al final sin ninguno, y quemar un triunfo bajo casi nunca duele. A cambio:

  • Los ataques son cortos. Con trece valores repartidos entre pocas manos, muchas veces nadie tiene nada que añadir y la ronda muere en dos cartas.
  • El mazo tarda una eternidad en secarse, así que la fase «barata» de la partida —esa en la que recoger no cuesta nada— dura la mayor parte del tiempo.
  • Los valores bajos (2, 3, 4, 5) son lastre puro: ni matan casi nada ni sirven para nada al final. Suéltalos pronto.
  • Es la única baraja con la que seis personas juegan una partida de verdad, con mazo y con reposición.

Cuál elegir

Quieres… Baraja
Un duelo rápido o una primera partida 24
La experiencia clásica, sin sorpresas 36
Jugar tres o cuatro con partidas normales 36
Sentar a cinco o seis en la mesa 52
Una partida larga, con muchos triunfos vivos 52
El máximo castigo: sin mazo desde el reparto 24 con 4, o 36 con 6

En Durak Live la baraja se elige al crear la partida, junto al modo y al número de plazas, y no se puede cambiar una vez repartidas las cartas — así que en una mesa privada con amigos merece la pena decidirlo antes de que alguien pulse Crear. Si eliges 24 y pides cinco o seis plazas, el juego te devuelve a cuatro: es esa limitación de la baraja y no un fallo.

Cómo se combinan baraja y número de personas —quién ataca, quién añade cartas y por qué una mesa de seis se juega al revés que un duelo— está en Durak para 2, 3, 4 y 6 jugadores. Y los términos que aparecen aquí, ordenados uno a uno, en el glosario.